Nueva Zelanda envió este jueves buques militares y helicópteros a entregar agua, alimento y combustible a las ciudades aisladas por el ciclón Gabrielle, mientras las autoridades urgieron ayuda internacional para enfrentar el impacto. Las comunicaciones y el acceso a varias zonas siguen siendo difíciles.
Cinco personas murieron, 100 están desaparecidas y otras 10.500 fueron desplazadas por el ciclón que paralizó la populosa Isla Norte del país. Cuatro días de violentos vientos y lluvias causaron deslizamientos e inundaciones que dañaron las carreteras de la isla, causaron apagones y derribaron torres de telefonía móvil.
Fuente: Reuters

