«Sólo faltaron nueve votos para derribar este gobierno y su reforma, un gobierno que ya está muerto para los franceses y que ya no tiene ninguna legitimidad», dijo la diputada de izquierda radical Mathilde Panot. La votación fue más ajustada de lo esperado.
La moción presentada por el grupo independiente LIOT, recabó 278 votos de los 287 necesarios. La presentada por la extrema derecha sólo obtuvo 94. La caída de las dos mociones pone fin a la saga parlamentaria de la reforma, aunque la oposición ya anunció recursos ante el Consejo Constitucional.
Fuente: AFP

