19 de septiembre de 2026
Península de Paraguaná, Estado Falcón Venezuela
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Licenciada Soriel Márquez: “‎Un conflicto no necesariamente es malo, porque puede mostrarte cuán maduro eres para resolverlo”

‎Para el cierre del seriado de entrevistas «El Retorno Seguro a Clases» transmitido en «El Club de la Nana» por Pegaísima 91.7 FM, fue invitada la defensora de niños, niñas y adolescentes, licenciada Soriel Márquez quien disertó sobre «La mediación y la conciliación en los conflictos escolares».

‎‎El primer paso para la resolución de conflictos escolares, pasa por entender que mediación es un acto voluntario donde las partes emiten posibles soluciones y se comprometen a cumplirlas ante la presencia de un testigo. Mientras que la conciliación también es un acto voluntario donde hay un testigo cuya participación es mucha más activa porque luego de que la mediación no se dio, éste propone nuevas medidas para la solución definitiva y por lo general es la que las partes acogen.

Partiendo de ese punto y desde su experiencia, Soriel Márquez afirmó que la escuela es agente socializante donde se desarrollan y preservan los valores de amistad, solidaridad, tolerancia y es un recinto donde se forma al estudiantes para la no violencia y donde debe prevalecer, según la ley, la garantía de que los menores de edad, por derecho, sean escuchados.

La licenciada aseguró que comúnmente los conflictos se dan entre niños y donde surge un papá que se queja pero donde también es importante la opinión del maestro a quien recomendó agudizar sus sentidos y minimizar los espacios de riesgos de conflicto aun cuando “‎un conflicto no necesariamente es malo, porque puede mostrarte cuán maduro eres para resolverlo”.

Márquez fue enfática al decir que la mediación es un ganar-ganar y que los casos que llegan a fiscalía son aquellos donde hubo violencia y maltrato pues estas dos aristas no se median. Distinguió y ejemplificó los tipos de acoso escolar: cuando un niño atenta contra otro, cuando el acoso es por redes sociales y el acoso relacional que es el más silencioso.

De igual modo distinguió la crianza de antiguos tiempos con la crianza respetuosa de las nuevas generaciones e hizo puntual atención a que en la crianza de viejos tiempos existían normas y límites en el hogar que no siempre se hablaban pero siempre se dejaban claros con el proceder dentro del núcleo y eso bastaba para fortalecer al niño y adolescente y que éste tuviera una base para enfrentar el mundo real fuera de casa.

‎La defensora de niños, niñas y adolescente afirmó que ciertamente hay menores de edad que cultivan la intención de hacer daño y de etiquetar pero son patrones que adquieren en casa lugar donde al observar violencia, el niño se retrae y es un eslabón pasivo o al contrario, imita y comienza a ejercer violencia fuera del entorno familiar y a aplicarlo en su colegio, traspolando su realidad familiar a la escolar.

Acotó la licenciada que es bueno permitir que los niños reflexionen sobre su proceder porque un acta que se le levante, no modifica conducta ya que un acta requiere de seguimiento y control y un veedor de que los acuerdos se cumplan porque si no se cumplen, pueden quedar heridas que se regulan o normalizan y que aún en etapa adulta siguen haciendo daño.

Afirmó Márquez que la disciplina positiva o crianza amorosa de los nuevos tiempos, no es mala sino que malo es cómo los padres la asumen al flexibilizar demasiado las normas y límites, lo cual hace que tambalee el piso de seguridad del niño, niña o adolescente porque ahora en muchos hogares los padres e hijos ni siquiera se hablan y contrastó con los viejos tiempos cuando al menos existía el modelaje de patrones.

Resaltó que cada plantel debe tener normas de convivencia y paz escolar y comunitaria porque allí se hace comunidad. Sobre Venezuela, destacó que las leyes son maravillosas pero si no se activan son letras muertas. Los padres están para inculcar normas, límites, cómo ser humano y en la escuela se enseña cómo ser buen ciudadano.

Aconsejó que la naturaleza de los padres y representantes es ‎”proteger a nuestros chamos, esa es la esencia como ser humano adulto. El amor no tiene que vestirse de flexibilidad, el amor debe tener límites y disciplinar se fundamenta en amor, firmeza, constancia, normas y límites, eso es bíblico”.

Para dudas, asesorías y aclaratorias, la licenciada Soriel Márquez pone a disposición su contacto: (0414) 605.90.30.

Con información de Ariana Méndez Lugo (CNP: 16.618)

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