Uno de cada dos opositores encarcelados en Venezuela, de los 281 considerados presos políticos, está acusado o ya fue condenado por terrorismo, el delito que lleva un trienio en ascenso, tiempo en el que, según la ONG Foro Penal, estos civiles y militares se volvieron “incómodos” para el gobierno y terminaron tras las rejas.
En las últimas semanas, la Policía detuvo a un estudiante por supuestamente pegar volantes en espacios públicos. La Fiscalía lo acusó de conspiración ante tribunales que, días después, sentenciaron a seis personas por delitos contemplados en la Ley Contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo.
Fuente: El Diario

