El venezolano no solo se caracteriza por la alegría, la hospitalidad y la buena actitud en malos momentos; hay algo que nos abraza aún más durante el último trimestre del año, que se hace sentir con el pasar de los días y es el disfrute, a nuestro estilo, de la época navideña. Desde una buena hallaca que se hace en familia hasta algún amanecer gaitero en rincones del país, no se deja de lado la carta para el Niño Jesús. Pero hay algo que, por más complicada o desafortunada que sea la situación, no se cambia o se olvida: los estrenos navideños.
Y es que el venezolano es capaz de admitirlo; para nosotros, vestir bien en navidad y fin de año, o incluso todo el mes decembrino, nunca ha sido un capricho o algo que se pueda negociar. Es prácticamente un ritual que demuestra el esfuerzo de todo un año.
A lo largo de los años hemos pasado por diferentes etapas, pero el estreno decembrino se ha mantenido intacto. No se trata de tener el armario lleno de ropa carísima, ni de caer en un consumismo que descuadra el sentido económico dejando de lado las necesidades. Tiene que ver con algo mucho más profundo: la dignidad y la alegría. Es nuestra manera de decir “aquí estamos, terminamos otro año, pasamos las que pasamos y lo vamos a celebrar dando nuestra mejor versión”.
Se aplaude el esfuerzo de todos, del consumidor y del responsable de los productos; se aplaude a quien sigue trabajando hasta las 8:00 pm; se aplaude la fuerza de voluntad de quien sale del trabajo y busca su vestimenta; se aplaude, en general, el esfuerzo por querer verso bien, no por aceptación, sino por un mensaje propio de agradecimiento interno.
Antes, la costumbre dictaba que debíamos tener ropa nueva para el 24, el 25, el 31 y hasta para el primero de enero. Hoy, la situación ha cambiado y nos hemos vuelto más inteligentes al comprar. Quizás ya no renovamos el armario completo, pero sí buscamos esa pieza clave, una buena camisa, un vestido que nos haga sentir bien y que podamos utilizar nuevamente, o esos zapatos que sabemos que nos van a sacar de apuros todo el año que viene, todo fríamente calculado.
Al final del día, el estreno es un abrazo que nos damos a nosotros mismos. Es entender que, sin importar las circunstancias, el venezolano siempre encuentra la forma de brillar.
La moda, en nuestra Navidad, no es pura vanidad; es nuestra forma más bonita y genuina de mantener viva la esperanza, el amor propio y la tradición.
Fuente: Notitarde
Pulsa los enlaces para enterarte de lo que pasa en Falcón, Venezuela y el mundo: Canal WhatsApp, Canal Telegram. Síguenos en nuestras redes: @pegaisimafm

