13 de mayo de 2026
Península de Paraguaná, Estado Falcón Venezuela
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La historia secreta del patacón: de moneda colonial a joya gastronómica

Lo que hoy conocemos como un bocado crujiente y dorado, símbolo de la identidad caribeña, nació de una travesía transatlántica de siglos. El patacón no es solo plátano frito; es el resultado de un encuentro cultural entre Asia, África y América, cuyo nombre esconde el peso de una antigua moneda.

Aunque parezca nativo, el plátano verde (Musa paradisiaca) es un inmigrante. Originario del sudeste asiático, llegó a América de la mano de colonizadores españoles y portugueses a través de las Islas Canarias.

Si bien existen versiones que sugieren que comunidades indígenas como los tupí-guaraníes o tribus del Caribe ya procesaban frutos similares en rodajas aplastadas, la técnica de la doble fritura en aceite caliente se atribuye con mayor fuerza a la herencia africana. Las poblaciones esclavizadas adaptaron sus conocimientos culinarios a este nuevo ingrediente, creando una base alimenticia económica y resistente.

De la moneda al plato: Una cuestión etimológica

El nombre «patacón» es un viaje lingüístico en sí mismo:

Origen Árabe: Proviene de batakká, término usado para diversas monedas en la Edad Media.
Transición Europea: Del árabe saltó al italiano como patácca (moneda de poco valor o falsa) y luego al español.

Bautizo Culinario: En la época colonial, se llamó «patacón» a monedas de plata y cobre por su forma redonda y tosca. La similitud visual del plátano verde, machacado y frito, con estas piezas metálicas le dio su nombre definitivo en regiones como Colombia, Panamá y Venezuela.

La terminología divide mapas, pero une paladares. Según expertos y diccionarios gastronómicos, la diferencia suele ser regional:

Tostón: Es el término dominante en las Antillas Mayores (Cuba, República Dominicana, Puerto Rico) y en gran parte de las costas de Venezuela. Suele servirse como acompañante o «snack».
Patacón: Es la palabra de ley en Colombia, Panamá y Ecuador.

Sin embargo, en el Zulia (Venezuela), el patacón alcanzó otro nivel de complejidad. A diferencia del tostón costero, el patacón zuliano se caracteriza por ser una pieza más grande y delgada que sirve de «tapa» para un sándwich relleno de carnes, quesos y salsas, convirtiéndose en un plato principal por derecho propio.

Hoy, desde el patacón con hogao en Colombia hasta el patacón pisao caribeño, esta preparación sigue siendo un pilar de la cocina callejera y de alta gama. Como señala el portal especializado PANNA New Latino Food, el patacón es una «joya dorada» que demuestra cómo la comida migra, se reinventa y termina convirtiéndose en el corazón de un continente.

Fuente: Noticia al dia