Un dantesco crimen ha conmocionado a los habitantes del municipio Machiques de Perijá, en el estado Zulia, luego de que se esclarecieron las brutales circunstancias que rodearon la muerte de una niña recién nacida, cuyo cuerpo fue hallado por perros de la comunidad dentro de una bolsa plástica en el sector.
La información la dio a conocer el director del Cicpc, Douglas Rico, en su cuenta Instagram, detallando que el trágico suceso comenzó a salir a la luz cuando los animales domésticos de un residente de la parroquia Libertad descubrieron la bolsa que contenía los restos de la neonata.
El propietario de los canes alertó de inmediato a los cuerpos policiales sobre el hallazgo, lo que dio inicio a una investigación técnico-científica.
Tras practicarle la necropsia correspondiente al cuerpo de la pequeña, los expertos de medicina forense determinaron que la víctima nació completamente con vida y con signos vitales estables.
Sin embargo, el informe médico legal desveló que la menor fue extraída del vientre materno de manera rudimentaria y extremadamente violenta.
“Los análisis forenses apreciaron un corte rudimentario, no quirúrgico, en el cordón umbilical, y confirmaron que la causa definitiva del fallecimiento fue una asfixia mecánica por sofocación, lo que demostró que la niña fue asesinada poco después de nacer”, explicó Rico.
Confesión y ocultamiento
El cuerpo científico al profundizar en las pesquisas en la comunidad, los investigadores dieron con el paradero de la madre de la criatura, identificada como Virginia Del Carmen Vera Ojeda, de 32 años.
Al ser abordada, la mujer mostraba una actitud marcadamente nerviosa y frotaba de manera constante la región de su vientre.
Ante las sospechas, fue trasladada al Hospital II Nuestra Señora del Carmen, donde los médicos de guardia diagnosticaron que presentaba dilataciones uterinas que reflejaban un trabajo de parto con menos de tres días de evolución.
Al verse descubierta por las evidencias médicas y ser interrogada por las comisiones, la mujer terminó confesando el crimen.
Admitió que, bajo su propio consentimiento, una amiga le había suministrado diversos medicamentos con el propósito de forzar la expulsión de la bebé. Una vez que la niña nació, Vera Ojeda trasladó el cuerpo hasta su residencia y procedió a enterrarlo de manera clandestina con el único fin de ocultar el embarazo y el posterior parto a su esposo.
Fuente: 2001
Pulsa los enlaces para enterarte de lo que pasa en Falcón, Venezuela y el mundo: Canal WhatsApp, Canal Telegram. Síguenos en nuestras redes: @pegaisimafm

