La ruptura de una importante presa a orillas del río Dniéper, línea divisoria entre los ejércitos ruso y ucraniano en el frente sur de la guerra y de cuyo colapso se acusan los dos países mutuamente, provocó evacuaciones de más de dos mil residentes de ambos lados y daños ecológicos aún por cuantificar.
La presa, situada en la ciudad de Nueva Kajovka, en la región de Jersón y ocupada por las fuerzas rusas desde febrero de 2022, empezó a colapsar cuando los rusos la volaron «desde dentro», según el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski. En total 80 localidades se encuentran en la zona de peligro a lo largo del río Dniéper.
Fuente: AFP

