Un pescador identificado como Miguel Ángel Correa, de 23 años, murió ahogado tras caer en el río Orinoco y ser devorado por pirañas. Los hechos tuvieron lugar en la población Boca del Pao, al sur de Anzoátegui. Correa presuntamente sufrió un ataque de epilepsia y cayó al agua sin poder ser socorrido por sus compañeros.
Los restos del cadáver fueron trasladados a la morgue del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf), ubicada en el sector Tronconal III de Barcelona. Las autoridades trabajan en el contraste de versiones y análisis de los restos.
Fuente: El Tiempo

