Lucila Velutini, directora de la Organización Nacional de Trasplante de Venezuela, denunció que hay niños en Venezuela que han esperado hasta 11 años por un trasplante de riñón. Aseguró que en otros países generalmente el proceso tarda entre seis meses o un año para que un paciente pueda recibir un trasplante.
En ese sentido, explicó que, si bien dializar a los niños les permite “cierta calidad de vida”, el funcionamiento del riñón no es igual mediante una máquina. La especialista explicó también que dializar a un niño por mucho tiempo le podría originar una infección en los catéteres y que pierda accesos vasculares.
Fuente: El Diario

