Un niño de siete años identificado como Dereck Méndez, cursante del tercer grado de primaria, en el colegio Santos Michelena, ubicado en la ciudad de Maracay, murió tras ingerir desengrasante de una botella que confundió con agua. Familiares intentaron socorrerlo llevándolo a un hospital cercano, pero ya había fallecido.
Este domingo a las 3:00 de la tarde se registró el deceso del pequeño el área de Pediatría del Hospital Central de Maracay. Se informó que los hechos ocurrieron el 26 de noviembre aproximadamente a las 4:00 de la tarde y el suceso como tal se escenificó de manera accidental.
Fuente: Cactus 24

