Luis Enrique, seleccionador de España, admitió con deportividad la derrota y explicó que a su equipo sólo le faltó el gol. Ni mucho menos cree que falló el plan de España, asegurando que «se ejecutó a la perfección».
La relajación de Luis Enrique llegó a tal punto que dijo no recordar cómo se llamaba «el jugador número 8 de Marruecos», pero que le había encantado. Sorprendente para un entrenador que parecía tenerlo todo bajo control. El seleccionador tampoco aclaró su futuro y sólo admitió un error para hablar de Sarabia: «Le saqué para tirar un penalti y en un minuto me hizo dos ocasiones. Está claro que ahí me he equivocado y que merecía más».
Fuente: MARCA

