Una sentencia del Tribunal Supremo británico dictaminó que el Parlamento autónomo de Escocia no tiene competencias constitucionales para aprobar un marco legal bajo el que convocar un nuevo referéndum de independencia sin el acuerdo del poder central de Londres.
La facultad de convocar un referéndum está «reservada» al Parlamento del Reino Unido y, por tanto, «el parlamento escocés no tiene la capacidad de legislar sobre un referéndum de independencia», dijo el presidente de la más alta jurisdicción del país, Robert Reed, al leer una sentencia alcanzada por unanimidad.
Fuente: AFP

