¿Has oído hablar de los lunes mínimos? Si no es así y sientes que ese día de la semana se te hace cuesta arriba, quizá te interese saberlo. Se promocionan como una forma de autocuidado, de lucha contra la posibilidad de sentirse abrumado, agotado o estresado por todo lo que conlleva el trabajo. Significa priorizarnos a nosotros mismos sobre los factores estresantes, lo que paradójicamente generará mejores resultados. Tu trabajo es solo un trabajo, así que prioriza, a expensas del trabajo.
Pero si eso de los lunes mínimos funciona, ¿por qué no podría reflejar una filosofía más amplia sobre cómo enfrentar mejor las demandas de la vida? ¿Por qué debe limitarse al trabajo? Según informa ‘Psychology Today‘ es posible, por tanto, que los lunes mínimos se apliquen a las relaciones.
No sabotear la relación propia
Las personas que se inspiran en sus relaciones, que ven a su pareja como parte de sí mismas y que están ansiosas por hacer crecer su relación, probablemente no sean las que quieran hacer solo lo que deben hacer para mantener su relación. Si lidiar con un trabajo requiere desconectarse del trabajo, surge la pregunta: ¿es el trabajo correcto? De manera similar, si lidiar con una relación requiere desconectarse de la relación, podríamos preguntar: ¿es la relación correcta?
Las relaciones saludables no se tratan de tolerar a una pareja o mantener una relación con el mínimo esfuerzo. Más bien, una inversión en la relación es una inversión en uno mismo

