Los exiliados y opositores nicaragüenses en Miami recordaron con un mensaje de «paz» y «unidad» las protestas de 2018 contra el gobierno del presidente Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo. Los actos en esta ciudad del sur de Florida comenzaron con una misa celebrada en la parroquia Santa Agatha.
Durante la homilía, el obismo exiliado Silvio Báez hizo un llamamiento a los nicaragüenses a no buscar «la venganza y el odio», sino más bien pedir a Dios el don de la paz para convertirse en «agentes de entendimiento y concordia». «La vida no puede ser un camino para imponerse, humillar y dominar a los demás», dijo.
Fuente: La Prensa de Nicaragua

