El sabor de la infancia tiene nombre y apellido: dulces y golosinas venezolanas que marcaron a toda una generación. Para quienes crecieron en los años 80 y 90, recordar esas chucherías es como abrir una cápsula del tiempo, un viaje a una época más simple donde la felicidad se medía en el envoltorio de un caramelo. Lamentablemente, muchas de esas delicias han desaparecido de los anaqueles, dejando un vacío nostálgico en nuestros paladares.
¿Quién no recuerda el «cocosette de chocolate», esa tableta que fusionaba la inigualable galleta con una capa de cacao que se derretía en la boca? O el mítico «bingo», ese mini bizcocho de vainilla con relleno de fresa, ideal para la merienda escolar. Por no hablar de los «chupis», los helados de bolsita que se vendían en cada esquina, perfectos para combatir el calor y con sabores tan inolvidables como el de uva o naranja.
Otra joya de la época era la «soda sabor a uva», una bebida que no se podía encontrar en ningún otro lugar, con un sabor artificial pero delicioso que nos hacía sentir especiales. Y qué decir de los caramelos «muu», unos mini bombones de chocolate con forma de vaca, que venían en un envoltorio individual y que eran tan adictivos que era imposible comerse solo uno.
Recordar estas golosinas es más que un simple acto de nostalgia. Es revivir la emoción de abrir la lonchera, la felicidad de ir a la bodeguita con unas pocas monedas y la dicha de compartir un dulce con un amigo. Esas chucherías no solo llenaban el estómago, sino que también nos transportaban a un universo de sabor y color que, aunque ya no estén, perduran en nuestra memoria.
Todas estas anécdotas y más las puedes escuchar de lunes a viernes con los retropanas LuisRo y La CC por Pegaísima 91.7 FM
Fuente: Pegaísima 91.7FM- Daimal Gómez Pasante de UBV
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