El Real Madrid despejó cualquier duda sobre su rendimiento al vencer al Sevilla con un contundente 4-1 en el Estadio Santiago Bernabéu. La actuación del equipo fue sólida y sin sobresaltos, destacando el doblete de Kylian Mbappé, junto a los goles de Arda Güler y Diomande. Este triunfo llega en el momento justo, a solo una semana de enfrentar al eterno rival, el Barcelona, en un clásico que promete ser crucial para los merengues.
El técnico José Mourinho hizo ajustes estratégicos tras la épica remontada en Roma, alineando a Federico Valverde como lateral diestro, a Güler en el centro del campo junto a Aurélien Tchouaméni, y a Endrick en la banda derecha. El Sevilla, que había mostrado buen fútbol en las ocho jornadas previas, se encontró con un Madrid decidido a no dejar puntos en casa.
Los locales sabían que no podían permitirse llegar al clásico con una desventaja de nueve puntos, lo que se tradujo en un inicio enérgico y lleno de determinación. Aunque la grada mostró su descontento hacia Javier Tebas y la Federación, el partido continuó con un ritmo controlado que favoreció a un Sevilla que buscaba ajustar su táctica.
El primer gol llegó por la banda derecha, donde Juan Iglesias no logró contener a Diomande. Este, con un par de fintas, dejó a Arda Güler en una posición inmejorable, quien con un potente zurdazo superó a Vlachodimos y abrió el marcador. Este tanto revitalizó al Madrid, que luego amplió la ventaja con un gol de Mbappé, quien, tras un control magistral, dejó atrás al portero griego y selló el 2-0 antes del descanso.
En la segunda mitad, Luis García Plaza decidió arriesgar y sustituyó a Rubén Vargas por el habilidoso Ejuke, buscando recortar la diferencia. Sin embargo, el Madrid estaba decidido a mantener su dominio. En un contragolpe, Diomande asistió a Mbappé, quien fue derribado en el área, resultando en un penalti que el francés ejecutó con precisión para el 3-0.
Con el partido casi asegurado, Mourinho hizo cambios, sacando a Bellingham y Endrick para dar paso a Bernardo Silva y Brahim, buscando aumentar la ventaja. Sin embargo, el Sevilla logró marcar cuando Manu Bueno aprovechó un desajuste en la defensa madridista y batió a Thibaut Courtois, generando un leve murmullo en el Bernabéu.
La inquietud duró poco, ya que Diomande, con una brillante jugada individual, restableció la ventaja de tres goles al marcar el 4-1. Con este resultado, el Real Madrid no solo suma tres puntos cruciales, sino que también recupera la confianza necesaria de cara al clásico del próximo domingo en el Camp Nou.
Fuente: Versión Final
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