El pádel, un deporte que alguna vez fue exclusivo de clubes privados, se ha transformado en una de las disciplinas con mayor crecimiento a nivel global. Con menos de 80 años de historia, ha roto las barreras sociales para convertirse en un fenómeno tanto deportivo como económico. Su auge se debe a la sencillez de sus reglas, la dinámica del juego en parejas y su fuerte componente social, que lo hacen accesible y atractivo para personas de todas las edades.
El origen del pádel se remonta a la década de 1960 en Acapulco, México, y su posterior expansión en la Costa del Sol española. Sin embargo, su verdadero despegue ocurrió durante la pandemia de COVID-19, cuando se convirtió en una de las pocas opciones deportivas viables. Como lo explica el creador de contenido Manuel Martín, el pádel atrajo a quienes buscaban una alternativa al gimnasio, ya que permite hacer ejercicio de manera lúdica y sin parecerlo.
El impacto del pádel no se limita a las canchas; se ha convertido en un poderoso motor económico. En 2023, su mercado alcanzó los 2.000 millones de euros, y se espera que se triplique para 2026. Este crecimiento se refleja en las más de 4.5 millones de palas vendidas el año pasado y la construcción de cerca de 20 nuevas pistas cada día en el mundo. Jugadores profesionales como Arturo Coello y Ale Galán han sido testigos de esta transformación, pasando de practicar un hobby a formar parte de un circuito profesional cada vez más exigente y reconocido.
A pesar de su éxito, el pádel aún tiene una meta por delante: ser reconocido como un deporte olímpico. Para lograrlo, necesita ser practicado en 75 países en la categoría masculina y 40 en la femenina, un objetivo que federaciones, jugadores y marcas buscan alcanzar para consolidarlo como un fenómeno mundial imparable.
Fuente: Pegaísima 91.7FM- Daimal Gómez Pasante de UBV – con información de 2001
Pulsa los enlaces para enterarte de lo que pasa en Falcón, Venezuela y el mundo: Canal WhatsApp, Canal Telegram. Síguenos en nuestras redes: @pegaisimafm

