7 de mayo de 2026
Península de Paraguaná, Estado Falcón Venezuela
Venezuela

Isnotú es un pueblo de fe, peregrinación y hospitalidad

El pueblo de Isnotú, ubicado en el municipio Rafael Rangel en el estado Trujillo, es el lugar donde nació el beato doctor José Gregorio Hernández Cisneros, el 26 de octubre de 1864, a quien se le atribuye que esta tierra andina esté llena de espiritualidad, fe y hospitalidad.
La devoción a José Gregorio Hernández convirtió a Isnotú en un lugar de peregrinación y turismo con visitantes de todos los rincones del país y más allá de las fronteras, quienes vienen a pagar promesas, pedir un milagro o conocer la cuna del santo sentimental de los trujillanos.
Los peregrinos buscan la oración y la reflexión en Isnotú. Entre calles angostas y viviendas de arquitectura colonial, este pueblo recibe a sus visitantes con la imagen en bronce del “Médico de los pobres”, que se encuentra ubicada en el parador turístico José Gregorio El Negro.
Más adelante encontrará el Santuario Niño Jesús, edificado donde fuera la residencia de la familia Hernández Cisneros. La imagen del beato en el lugar fue elaborada en mármol y es venerada por propios y visitantes.

El santuario conserva gran cantidad de placas y reliquias que los devotos otorgan al beato por favor concedido. Como muestra de su agradecimiento ofrendan una reliquia o milagrito que suele ser una piernita, una mano, un niño, una niña, muletas, un corazón, una familia, una bata, algunas de ellas son elaboradas en plata, bronce y acero. También colocan flores, velas, velones y hasta cartas que le dirigen al beato.

Referencia

El rector del Santuario Niño Jesús de Isnotú, padre José Magdaleno Álvarez, señaló que en coordinación y comunión con el obispo diocesano José Trinidad Fernández y el equipo de trabajo cumplen la misión de promover el espacio religioso, así como la devoción a José Gregorio Hernández.

“La Arquidiócesis de Caracas es la que lleva el proceso de canonización, pero nosotros en Trujillo tenemos el Santuario del Niño Jesús del doctor José Gregorio Hernández. Además, Isnotú es una referencia nacional e internacional sobre José Gregorio Hernández Cisneros. Esa misión que me encomienda la Diócesis de Trujillo, en la persona del obispo José Trinidad Fernández, yo la hago con mucho gusto, con mucho cariño, pero en comunión siempre con ellos”, expresó.

Álvarez agregó con satisfacción, que en medio de las dificultades que existen en el país y en el mundo, es grato que tanto el beato como Isnotú sean una referencia para la gente. “Aún con tantas dificultades, muchos devotos hacen el esfuerzo, el sacrificio por acudir al santuario, por eso nuestro esmero por atenderlo lo mejor que podamos”.

Sobre su percepción ante los acontecimientos recientes en pro de la devoción al doctor José Gregorio Hernández, el sacerdote lo calificó como un “privilegio y una bendición de Dios”.

“Me ha tocado estar en el tiempo de la beatificación y si el Señor lo permite también en el tiempo de la canonización. Como persona, cristiano, creyente, devoto y como sacerdote reconozco y agradezco a Dios esa oportunidad de estar justo en estos tiempos en la tierra donde nació el beato José Gregorio Hernández y además donde se le guarda una devoción hermosa por parte de tanta gente y durante tantos años”, enfatizó.

Visitas guiadas

El Museo Diocesano, que funciona en el lugar, sirve de espacio para la educación a través de un plan de visitas guiadas para recibir a estudiantes de distintos niveles. Los peregrinos que visitan el santuario también tienen la oportunidad de ingresar al salón del museo. La entrada de los menores de 7 años es gratis. Los mayores de 7 y hasta los 14 años tiene un costo de un dólar y de los 14 años en adelante son dos dólares.

La profesora Carmen Araujo, directora del museo, afirmó que los recursos monetarios son necesarios para el mantenimiento de las condiciones climáticas dentro del museo, así como para la conservación de las piezas expuestas.

“Los estudiantes no pagan y se dan pases de cortesía dependiendo de las poblaciones que asisten”, indicó.

El Museo Diocesano tiene como objetivo preservar la memoria del beato José Gregorio Hernández, “quien lo visite se conectará con su dimensión humana, con la bondad, honestidad y caridad del médico trujillano”, enfatizó la profesora y directora del museo.

El Museo Diocesano es un recorrido por la vida del beato

El 7 de octubre de 2022 el obispo de la Diócesis de Trujillo, monseñor José Trinidad Fernández, reinauguró el Museo Diocesano doctor José Gregorio Hernández en Isnotú. Un espacio que resguarda 65 piezas que conforman la colección, 18 tridimensionales y 47 bidimensionales, entre las cuales se encuentran pinturas, grabados, textiles, tallas, manuscritos, impresiones, productos industriales, de distintas técnicas artísticas, pictóricas, creativas, y de materiales como madera, resina, óleo, papel, creyón, tinta china, nácar, arcilla, entre otros.

La directora del Museo Diocesano, Carmen Araujo, explicó que el espacio está constituido por una sala en formato rectangular, donde “se resguardan, se exhiben, se protegen, se difunden, se analizan y se conservan las obras de la colección del museo que en su totalidad están referidas a la vida del beato José Gregorio Hernández”.

Allí se pueden observar las reliquias de segundo grado que son objetos tridimensionales que pertenecieron al beato y ocupan un lugar especial en el museo.
También se pueden observar las 14 obras realizadas por el artista polaco-ucraniano Ivan Belsky, las cuales son 14 escenas de la vida del ilustre trujillano y que se colocaron allí al cumplirse 100 años del nacimiento de José Gregorio Hernández.

“En el museo tenemos una composición de 19 récipes originales y las tres cartas dedicadas a sus hermanas Avelina e Isolina. Son documentos originales de mucho valor. También fotografías originales del entierro y la primera página del diario El Universal donde se da a conocer al país la muerte del beato. Está igualmente una imagen de la Virgen del Rosario, una pieza colonial muy valiosa simbólicamente importante desde el punto de vista religioso. Ante esa imagen, la mamá de José Gregorio lo orientó en la fe. Es una pieza que abre de manera especial la muestra expositiva”, resaltó.

Igualmente, en el museo se pueden observar ladrillos del piso original de la casa de la familia Hernández Cisneros, así como maderos de las columnas y algunas piezas como bisagras, tornillos y una llave.

Se conserva la estructura de la cama, el estante, la mesa, el piano con el taburete y el tapiz bordado utilizado en la época para proteger el teclado. Hay una toalla con su nombre bordado y una decoración tejida, algunas piezas del altar que acompañaban a José Gregorio Hernández.

“Algunas condecoraciones y reconocimientos post mortem, una medalla de plata que le otorgó la Universidad Central de Venezuela en reconocimiento a su labor. Hay un busto y una fotografía de quien fuera su maestro en Isnotú Pedro Celestino Sánchez. Hay dos imágenes bidimensionales, la reproducción en afiche de una fotografía y una pintura de la fachada del negocio del padre de José Gregorio aquí en Isnotú”, detalló.

Añadió que encargarse del espacio “ha sido un gran reto desde el punto de vista profesional, un desafío trabajar en un espacio con piezas de una representación espiritual, de una dimensión tan amplia, tan particular, de valor y sentido histórico. Ha sido un privilegio en lo profesional, y en lo personal ha sido una lección de vida muy importante”.

Datos

  • Cómo llegar. Partiendo del terminal de Valera, en una unidad de transporte de la línea Betijoque-Valera, se recorre el sector La Floresta, pasa por Sabana Libre en el municipio Escuque. Pasará por Sara Linda hasta llegar a la entrada de Isnotú.
  • Costo del pasaje. El costo del pasaje es de Bs 18 por la línea Betijoque-Valera; pero Bus Trujillo ofrece la ruta Valera-Isnotú-Betijoque por Bs 11
  • Dónde comer. Hay varios lugares donde poder disfrutar de diversas gastronomías, tanto la trujillana, como la internacional y hasta de comida rápida. El Rincón del Visitante está en el propio Isnotú, con una variada oferta de comida internacional y ofrecen también desayunos típicos. Si prefiere algo más ligero la Heladería ofrece una variedad de sabores y las suculentas fresas con crema.
  • Dónde hospedarse. Hay varias posadas en el pueblo donde puede pernoctar. Son casas de familia, cómodas y seguras para pasar una noche. Casi todas se encuentran en la avenida principal, muy cerca del santuario.
  • Qué visitar. Desde Isnotú podrá visitar los pueblos de Betijoque, Escuque y Valera y disfrutar de un paisaje espectacular con las bellezas que estos tres pueblos representan.

Fuente: Ultimas Noticias

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