Cada día aumenta el número de personas que salen a las calles de Punto Fijo a pedir, limpiar vidrios y visitar comercios de distintas zonas de la ciudad; y aunque esto ha sido denunciado en varias oportunidades por medios de comunicación no se han tomado medidas que permitan la reinserción social de estas familias.
En la Puerta Maraven se ven niños desde los siete años, algunos con chupetas o caramelos para vender, otros con potes de jabón y trapos para limpiar vidrios. Algunos ofrecen sus servicios a los conductores y personas que se estacionan en la zona comercial para adquirir algún producto.
Fuente: Notifalcón

