Al menos seis soldados del ejército colombiano murieron a manos de disidentes de las FARC, en la que es la peor arremetida de los rebeldes desde que expresaran la voluntad de negociar su desarme, anunció el gobierno. Los militares fueron atacados con granadas, artefactos explosivos improvisados y ráfagas de fusil.
Los uniformados tenían «todos entre 18 y 20 años», detalló más tarde el presidente Gustavo Petro al término de un consejo extraordinario de seguridad en Bogotá. Otros tres soldados murieron en combates la semana pasada en el municipio de Argelia, cerca de Buenos Aires, también a manos de disidentes.
Fuente: RCN

