Después de tres meses como encargado de la vigilancia de la subestación Santa Ana de Paraguaná (que recientemente fue reinagurada), el señor Jorge López, decide renunciar y dejar a la deriva la referida estación de bombeo
«No es posible que he permanecido día y noche al pendiente de esta subestación y en todo este tiempo no he recibido ningún pago por mi trabajo, por lo que en el día de hoy #02dic, he decidido renunciar y dejar todo a manos de la comunidad», declaró muy molesto López.
Lo lamentable de esta situación es que toda esta infraestructura quedará a merced del hampa, y son aparatos muy costoso y su reposición es bastante difícil.
Por esta vía se le hace un llamado al presidente de la hidrológica, ingeniero Andrés Maldonado, para que tome cartas en el asunto e impida que este sitio quede a disposición de los amigos de lo ajeno.

