Dos empresas, una en Houston y otra propiedad de ciudadanos venezolanos-estadounidenses, estarían ayudando a Maduro a evadir las sanciones impuestas por Estados Unidos. Presuntamente estarían transportando de «manera silenciosa» productos derivados del petróleo en un buque construido en Irán.
La evasión estaría centrada en una terminal petrolera ubicada en la isla de Curazao, la cual fue un importante centro de envío de crudo para la compañía PDVSA, hasta el año 2019. El buque cisterna «Colón», con bandera de Togo, habría descargado 600.000 barriles de fueloil en la terminal Bullenbaai.
Fuente: Banca y Negocios

